Un devoto cargador o como popularmente es conocido como “El Cucurucho” del cual no solo es un católico, hombre, padre, hijo, abuelo, tío, suegro, que año tras año en cada cuaresma se viste de púrpura, negro, o blanco sino que lleva una historia detrás de ese atuendo que en esta nota te queremos compartir.

La experiencia de ser cucurucho es imposible expresarlo con palabras, pues al leer estas lineas se que te identificarás ya que la vivencia en cada cortejo procesional es inmedible, no alcanzan las palabras para expresar la bendición que ha quedado en tu corazón.

Si en estos momentos te encuentras dentro de alguna hermandad no negarás que principalmente tu devoción tuvo un génesis y eso que tú te reservas en lo secreto y en constante comunión con Dios, desde ya sabes que tu Padre Celestial te lo agradece.

Además demás al pertenecer a una pastoral de religiosidad popular no es tarea fácil ya que durante el año de mayo a enero se preparan las diversas predicas, cátedras de la palabra de Dios a través de las liturgias, retiros espirituales, mañanas de reflexión entre otras actividades de índole católica que preparan al espíritu a discernir más sobre las sagradas escrituras, y así poder tener una mejor preparación en cada cuaresma al salir a las calles a predicar con el evangelio en cada alegoría y adorno procesional.

pero sin más preámbulos te diré que un cucurucho o devoto cargador vive su cuaresma totalmente distinta que al simple católico el cual  la vive a través de la eucaristía pues el salir a las calle con un anda en hombros es excepcional debido a que con ello se predica y eso se le llama evangelización gráfica.  tu que eres cucurucho cada año tus amigos te han de decir: “para que andas en las calle caminando como loco con un pedazo de madera si bien puedes pasartela de viaje en semana santa con tu familia, y reflexionar con ellos sobre las cosas buenas y malas que han hecho y cómo mejorarlas”, pero te he de decir que has hecho una gran elección ya que solo tu y Dios saben que guardas en tu corazón una inmensa gratitud por tantas bendiciones derramadas en tu vida y por lo tanto has decidido servir a la comunidad con tu ejemplo y predica porque no basta decir tantas palabras, anécdotas o enseñanzas también hace falta el ejemplo y que los demás puedan verlo y palparlo.

Te explicare que no solo se trata de ir por las calles de la ciudad de Guatemala sino que algunos lo llaman  penitencia, otros agradecimiento pero realmente la palabra clave es devoción, no solo se camina largos recorridos alrededor de una zona sino que se  ofrece entregar el servicio a la comunidad para la conversión de los que son espectadores de las andas procesionales de cada año y así poder sembrar una duda, inquietud o exhortación a la indagación de su vida espiritual.
Por último Semana Santa GT, felicita la labor de todos los hermanos cargadores por su trabajo que desde las hermandades de cada iglesia del país que se esmeran en la prédica del evangelio en cada anda procesional con el único afán de tener presente la conversión de los ciudadanos guatemaltecos sembrando como vulgarmente se dice “esa espinita” de evaluar cuánto te comunicas y cuanto te conduces por los caminos de Dios nuestro señor. Te exhortamos a ti devoto cargador a que continúes realizando tan celestial labor, y si tu lector en el caso que no seas cucurucho te invitamos a que te congregues en la iglesia que sea de tu parecer, y partícipes de tan bella época como la cuaresma, pues recuerda que la misma es un tiempo de reflexión.